Quiénes somos

diapoquienessomosPuede que debamos empezar este proyecto con algo personal. Probablemente, digamos lo que digamos, ya lo sabéis: jugamos al rugby porque, desde que nos metimos en un campo la primera vez, supimos que nuestro destino había sido ese; que nuestros pies estaban hechos para llevar tacos; nuestros dientes para comer barro.

Nos conocimos en Cantarranas, el barrizal de la Complutense. Javi había comenzado a montar el que sería el equipo de rugby Biológicas y yo había decidido hacer un poco de deporte para terminar la universidad con buen pie y mejor salud. Coincidencias de la vida. Tras ese primer año, duro y difícil, jugando con 13 la mayoría de los partidos y perdiendo por paliza (de puntos y de hostias), continuamos. Fue como una droga demasiado fuerte para dejarla, sobre todo al ver que cada año iba a mejor. El segundo año llegamos a ganar algún partido. Mierda de la buena.

Pasaron los años mientras seguíamos jugando de verde, formando equipo y creciendo, como jugadores, como personas y como amigos. El tercer año ya teníamos núcleo duro y estuve entrenando al equipo mientras trabajaba, acabada ya la carrera. Lo que empezó como un pasatiempo y una prueba, se convirtió en parte de nuestra vida. Así se suelen empezar estas cosas.

Más adelante, otros equipos, liga federada. La vida no se concibe sin el rugby y, aunque complicado, siempre hemos encontrado la manera de seguir. Y lo mismo le pasa a muchos que, como nosotros, se intoxicaron de esto llamado rugby y han ido creciendo, construyendo sus vidas, dejando siempre un hueco importante para esta pasión. Una religión sin dioses. No encontrarás a nadie que juegue al rugby y no lo proclame con orgullo, con satisfacción, incluso si su equipo es el peor equipo que haya existido y apenas sepan pasar un balón. Y así, un día nos dimos cuenta que no bastaba con jugar. Queremos gritar quienes somos y lo que hacemos. Para nosotros, los que le roban tiempo al reloj para entrenar, los que no cobran por jugar, sino que pagan.

Y decidimos que podía ser, que nosotros mantenemos el espíritu, somos sparrings de los que llegarán lejos, somos la savia que alimenta las hojas más altas del árbol. Por eso aquí estamos, para nosotros, para todos, para hablar de este deporte desde la base. No nos importarán demasiado las grandes ligas, ya que quién quiera podrá informarse en cualquier lado. Nos interesa el rugby de batalla sin más gloria que ganar, como dice la frase en el encabezado de la web, el rugby que hace que no salgas un viernes porque el sábado tienes partido a las 10 y hay que llegar fresco, el que consigue que acabes ese trabajo de la asignatura troncal en tiempo récord porque claro, el partido es a las 3 y ya sabemos que el tercer tiempo es sagrado y después no hay forma de hacer nada más que dormir.

También queremos que esta web sea un punto de partida para los indecisos, aquellos que sienten curiosidad, que oyeron algo a un amigo de un amigo sobre lo grande que era el rugby, pero aún no están convencidos o seguros de si les gustará. Si sois de esos, tranquilos, todos hemos pasado por ahí. Esperamos poder explicaros por qué seguimos jugando, por qué nos encanta. Esperamos poder expresar que lo que ansiamos, lo que buscamos desesperadamente entre una confusión de tacos, rodillas, sudor, barro, resoplidos… lo que queremos conseguir, aunque sea por un momento, es ser Grandes.

Y sabemos que de nada sirve a veces hablar, escribir o leer. A veces sólo vale sentir, probar, jugar… Sin embargo, intentaremos convencer a los dubitativos de que se pongan las botas, se unan a un quince y se metan a un campo. Sobreponeros al miedo, a la incertidumbre y al dolor, porque todo eso se pasa y se olvida. Pero nunca olvidaréis la sensación de victoria al terminar. Incluso aunque vuestro equipo haya perdido.

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