Grandes Jugadores: El “Oso” Jones

Brown bear (female) and its children play with a ball in Kamchatka Peninsula, RussiaEn esta ocasión no hablaremos de gente anónima de los campos amateur, sino de un grande en muchos sentidos. Pero su aspecto, personalidad y mentalidad de juego hacen que desde que estoy en esto del rugby y le viese por primera vez en un partido, me convirtiese en fan suyo. Es Adam R. Jones, más conocido en los buenos tiempos de Teledeporte como el “Oso” Jones, pilier derecho del Cardiff Blues e internacional en Gales.

Cuando empecé en el rugby, siendo pilier novato, buscaba ejemplos que imitar para poder sobrevivir un partido más en la liga. En los mismos campos en los que jugaba, tenía muchos grandes delanteros en los que fijarme, como Samoa, Tunning, Ibi y otros. Pero cuando vi por primera vez a este delantero y sus maneras en el campo, supe que era un grande. No voy a contar su vida aquí, puesto que no hemos venido a eso (y Wikipedia lo hace mucho mejor que yo). Voy a contar, sin embargo, qué fue lo que me gustó de él y porqué.

Me gustó que era un pilier en toda su extensión: de trotar cochineramente en vez de correr, de disfrutar la jarana y meterse en todo ruck, maul o tangana que se pusiera en su rango de alcance. Un gordo en toda regla, que no dejaba pasar una oportunidad para limpiar o empujar, siempre que las exigencias del juego -y las voces desesperadas de su medio melé- se lo permitiesen. Un delantero que sabes que te la va a liar, que probablemente haga alguna de las suyas cuando el árbitro no mira. En realidad, en el primer partido que le vi, tuvo más de una amonestación verbal más una amarilla debido a que se sabía -y aplicaba- todos los trucos de perro viejo que un buen delantero debe saber. Ese típico pilier derecho que te va a dejar los hombros con nuditos en los músculos.

Respecto a los trucos de perro viejo, me refiero obviamente a las típicas guarrerías de los pilieres. Las melés son como Las Vegas: lo que ocurre en ellas, en ellas se queda. Esa ley no escrita en la que si el pilier de enfrente tira de tu hombro hacia abajo para desequilibrar o mete la cabeza en tu pecho para quitarte el aire, es algo que queda entre los dos, pendiente para la siguiente melé… salvo que te lo cruces en un ruck de la justicia. Pero esos trucos sucios, bien ejecutados, levantan más admiración que otra cosa. Hay mucho que aprender de alguien que con un leve giro de hombro es capaz de descolocarte toda la posición en la primera línea.

Y en el vídeo que sigue, os dejamos un momento de esos que no se olvidan: nuestro querido y guarro gordo viniéndose arriba y jugando, por breves momentos, como si fuese un centro. Patada renqueante al balón, hueco por delante y cara de ilusión mientras corre tras el oval para ver si llega a ensayo, mientras la línea contraria y la propia le adelantan. Todos los delanteros soñamos con volar, Jones, que no te quiten tu sueño.

Para acabar, si tenéis un nivel de inglés alto, os recomendamos este vídeo en el que se repasa brevemente su carrera con sus comentarios en persona.

Añadir a favoritos el permalink.